Hayao Miyazaki me enseñó la existencia de los kodama (espíritus protectores de los árboles), del espíritu del bosque, de la princesa Mononoke.

Hayao también imaginó futuros en los que nos tendríamos que proteger contra los efectos nocivos de la naturaleza, de modo que para adentrarnos en el bosque necesitaríamos de máscaras protectoras.

Si no protegemos nuestro hogar, él se revelará para protegerse a si mismo. Necesitamos más princesas Mononokes, Nausicaas y más kodamas.

Conocer lo que nos rodea, para amarlo, para cuidarlo. No sólo la naturaleza está a nuestro alrededor, también están los paisajes, ya transformados por el  hombre, pero que su armonía y equilibrio nos deben llevar a conservarlos y a inspirarnos en ellos.